Andalucía se mueve con Europa

Daily Archives: 18/02/2015

  • 0

El castañar de la Sierra, un lugar para la magia

Todos los ecosistemas que existen en la Sierra tienen mucho encanto y magnetismo pero existe uno que resulta especialmente atrayente. Este lugar es el castañar de la Sierra de Aracena y Picos de Aroche.

Desde la infancia, a las personas nos gusta caminar por entre los castaños, sentir como nos hundimos en su tierra marrón, sus olores, sus colores, la rugosidad de los troncos de los castaños, el erizo que guarda con celo el aterciopelado fruto. Pero lo que más gusta y queda en la mente es ver pasar las estaciones del año. En la Sierra de Aracena y Picos de Aroche en cada estación el castañar muestra una forma diferente.

Ya de mayores, seguimos paseando por los castañares y continúa sorprendiendo a los caminantes. Da lo mismo que se pase todos los días por el mismo sitio, aunque se cruce la Sierra diariamente de este a oeste, cada día el castañar se muestra distinto, notando el paso de la estación en este bosque alóctono.

Castañar de Castaño del Robledo.

Castañar de Castaño del Robledo.

Y es que, aunque parezca que este bosque ha estado aquí desde siempre, no es así. El castañar es un bosque que se cultivó por primera vez por los repobladores castellanos leoneses a finales del siglo XIII. Al parecer, los primitivos castaños que se sembraron en estas montañas son de la comarca de El Bierzo.

La visita al castañar serrano es casi una visita obligada. En primavera verás el renacer de las hojas lentamente; en verano se puede disfrutar del verdor de las hojas y de las flores del castaño en un ambiente fresco y muy aromático; el otoño es la estación de la caída de la hoja y del fruto y se pueden disfrutar de los colores más maravillosos y sorprendentes; y en invierno el castañar se viste de misterio, permanece desnudo de hojas y su tronco y ramas parecen desafiarnos a adentrarnos en él, se convierte en el escenario perfecto de cuentos y leyendas.

Castañar de Castaño del Robledo.

Castañar de Castaño del Robledo.

El castañar encierra mucha magia y encanto a la mano, o mejor dicho, a los pies de cualquiera que se quiera adentrar entre los senderos que lo recorren. Aprovecha ahora, quizás puedas ver el castañar de invierno y el de primavera a la vez.


Buscar

Síguenos en Facebook